—¿Pasas mucho tiempo aquí, verdad? —

—Cada día,

Cada día me arrastro fuera de la cama, justo cuando anochece y ya se puede oír el mar a través del silencio del pueblo durmiendo.

Entonces vengo a mirar todas las olas que llegan a la orilla.

A remover toda la tierra de mi alrededor, solo son la esperanza de verte surgir de entre las sombras de esta playa,

De las sombras de la oscuridad, mi oscuridad, y vengas a poner un poco de luz con tu sonrisa.

—Pero…si no me conoces! Ni siquiera sé sabes si voy a venir.

De hecho, estoy seguro que esto es un sueño, pero no..,no estoy seguro todavía de que lo sea. Aún así, eso no responde a mi pregunta…—digo como una especie de idiota que se ha quedado sin palabras.

—nada de eso importa—me corta en seco ella—

Se que vendrás, porque así debe ser.

El viento suena lejos, como si no fuera con nosotros.

Tengo ganas de besarla, pero no veo el momento. Ella parece distraída, pero a la vez como si supiera todo lo que va a pasar en los próximos minutos.

En los siguientes Segundos.

Sonríe, como si adivinara mis pensamientos.

Y yo decido seguir mirando las olas llegar a la orilla junto a ella.

Sentados, uno cerca del otro, hasta poder oír su respiración.

Y ella lo convierte en algo mágico cuando deja su cabeza caer en mi hombro izquierdo.

Y su pelo huele tan bien, que por un momento creo que ella es el mar, con su olor a sal marina, a una sirena escapada del mismísimo fondo del océano.

Y yo estoy allí con ella,

y ella sonríe con la cabeza en mi hombro.

Y así sucedió la segunda noche que soñé con ella. Hasta que desperté.

De “TDA” “Aquella chica de la playa”

Danielmgivaudan 2018.

#novela

#dmgivaudan

Danielmgivaudan.com

Share This

Comparte este escrito

Gracias!