Acerca de “Una buhardilla en Paris”

Una Buhardilla en Paris

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“Hola”

Cuando empece este blog, estaba sentado en el suelo,en el parquet de mi salón con las piernas entrelazadas, rodeado de libros y apoyado  junto al sofa, mientras soltaba frases entusiasmado acerca de  como podría hacer el logo, cual seria su contenido y los guiños que contendría dentro de sus escritos, hacia pasajes de mi vida.

invocaba con mis gritos, momentos inolvidables y sueños que quizás nunca se cumplirían. pero allí estaba el sueño, la ilusión y la magia por construir algo nuevo.

Nunca te has preguntado ¿como sera esto dentro de un tiempo? o ¿que pasara con esto o aquello?

No te preocupes si te lo has preguntado alguna vez, El tiempo tiene una curiosa manera de respondernos siempre.

Con certezas, con experiencia, con risas y llantos que nos hacen perder y ganar identidad por un camino lleno de tanto aprendizaje.

El tiempo es un experto en cicatrices.

Cuando ideaba este blog que ahora ves, no se llamaba “Una buhardilla en Paris” ni siquiera su dominio era el de Daniel M Givaudan.

Que va, para nada.

Nació entre risas, entre complicidades y sueños, muchos sueños.

se llamaba “El sombrero de Giv” (The Giv hat blog) en clara alegoría a mi afición por Indiana Jones, la aventura y la abreviatura de mi seudónimo ( Givaudan) y en el desgranaría series, libros y algunos relatos de cosecha propia.

Todo eso antes de que la melancolía se apropiara  de una parte de mi vida.

Cuando nació este blog, yo compartía risas con la chica protagonista de casi todas mis entradas que pueden leerse en este blog.

Estaba allí, conmigo, señalando medio desnuda y casi recién levantados,  indicándome con la mano donde quedaban mejor las imágenes, las letras, la frase que recibiría a mis lectores…y nos reíamos, no conscientes de lo que el destino nos tenia preparado.

y así, respondiendo a la pregunta que lanzaba mas atrás ¿que paso con todo aquello? ¿donde se fueron todas las sonrisas sueños y planes, las complicidades, miradas puras y sentimientos a ras de piel?

¿donde fue esa nube que flotaba delante de nosotros que nos impedía ver mas allá de la magia y el amor?

donde se fueron las mariposas y las alas que tu y yo nos atamos a la espalda y nos permitían volar, como si el aire no pesara, como si la tierra no tuviera poder de atracción sobre nosotros?

Desde que tenia unos 20 años. siempre tenia la costumbre de decir que el día que tuviera que marcharme de aquí ( the one that got a way) de Barcelona, como ultimo recurso en mi vida, siempre seria para irme a Paris, alquilar una buhardilla y envejecer escribiendo novelas.

si, lo sé, estaba así de loco. Era así de iluso,  pero no os fiéis de mi, sigo estando algo loco.

Una Buhardilla en Paris, que como habréis adivinado ese es su nombre definitivo, se convertirá en un libro. abarcara los tres años que permanecí escribiendo sobre esta historia, después lo cerraré para siempre, y aunque continuare escribiendo, no volveré a tocar “Una buhardilla en Paris”

Me vaciare de todas las palabras que esta historia necesita para ser contada, que durante tanto tiempo estuvo y estará por siempre en mi corazón, pero que ya pide ser contada desde dentro, con el alma, sin ser tergiversada ni pateada cada día. sin odios ni reproches excepto los que ya fueron escritos.

Y aquí lo dejaré.

Nuestro recuerdo, nuestra sonrisa lo merecen.

Escribiré pese a los malos ratos que me haga pasar, pese a la falta de aire que uno siente que le están arrancando las palabras del alma, y aunque quizás me desangre por el camino, es un precio justo por robarle al destino una vida, un trozo de sueño y una parte de la magia  que siempre fue estar enamorados.

 y siempre seremos afortunados por ello.

Como dijo Katy perry en aquel increíble concierto en Barcelona:

“Todo el mundo tiene alguien que tuvo que irse”

y después se puso a cantar hasta marcarnos a fuego.

Daniel M. Givaudan.

Barcelona, 29 de enero de 2016

 “NOWTO”

una buhardilla en paris

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